La mandíbula en niños y adolescentes

El cuidado de la salud dental es muy importante a cualquier edad, siendo conveniente trabajar en su cuidado desde la infancia. De hecho, un correcto seguimiento bucodental desde edades tempranas puede evitar problemas orales más serios en el futuro. En este caso, hablaremos sobre cómo corregir la mandíbula en niños y adolescentes, ya que la alineación de la mandíbula es fundamental para garantizar una correcta mordida, además de influir también en la parte estética. Por tanto, como padres, se debe prestar atención al desarrollo bucal de los más pequeños.

Todo lo relacionado con este tipo de técnicas, se considera que forma parte de la ortodoncia interceptiva, cuyo fin es encargarse de corregir la mandíbula en niños o en edades en las que el crecimiento no ha terminado y es necesario tratar problemas de oclusión. Hay que destacar que, si este tipo de patologías no se resuelven en edades tempranas, la única solución para corregirlos en edad adulta es recurrir a la cirugía.

Identifica los problemas en la mandíbula como primera clave

Como es evidente, para poder corregir la mandíbula en niños y adolescentes, es necesaria la detección de las causas que originan este problema bucal. Para ello, puede ayudarte conocer los síntomas más comunes:

  • Problemas en la masticación
  • Dolor en la zona mandibular
  • Crecimiento facial asimétrico

Por supuesto, ante el menor signo de alarma que se presente en el pequeño, la recomendación es acudir al especialista. No obstante, para realizar un trabajo preventivo adecuado, son muy importantes las revisiones dentales de manera periódica, siendo el odontopediatra el profesional más cualificado para ello.

Tratamientos para corregir la mandíbula en niños y adolescentes

A la hora de tratar este problema, encontramos varias posibilidades. La elección de una u otra dependerá del criterio del dentista en base a la evaluación de cada paciente.

  • Ortodoncia, para mejorar la funcionalidad de la boca en edades tempranas, y contribuir a una mejor apariencia estética.
  • Dispositivos de corrección, diseñados específicamente con el objetivo de solventar esta dolencia, y de los cuales hablaremos más adelante.
  • Cirugía ortognática, para los casos más extremos en los que hay que reposicionar las mandíbulas. No obstante, se recomienda recurrir a esta alternativa una vez que el menos haya adquirido el desarrollo adecuado de sus huesos.

Aparatos para corregir la mandíbula

Por lo general, cuando el dentista se enfrenta a problemas mandibulares, pueden encontrarse dos casos: la mandíbula prognática y la retrognática. La primera hace referencia a casos en los que la mandíbula inferior sobresale de forma anormal, mientras que la segunda se produce cuando la mandíbula inferior está retraída. Para ambos casos existen tratamientos y aparatos para corregir la mandíbula en niños y adolescentes.

Mandíbula prognática

  • Mentonera, que frena el crecimiento de la mandíbula.
  • Placa de progenie, empleado en mordidas cruzadas anteriores.
  • Máscara facial, colocada de forma extraoral y es removible. Se suele acompañar del uso de un disyuntor de paladar.
  • Aparato de Frankel, que se encarga de controlar la presión de los músculos faciales para favorecer el correcto crecimiento de los maxilares, gracias a las almohadillas que lleva incorporadas.

Mandíbula retrognática

  • Aparatos de avance mandibular, cuyo uso es similar a los empleados en la mandíbula prognática, pero el objetivo es avanzar la mandíbula inferior. Por ejemplo: bionator, twin block, herbst bisagra oclusal (HBO) o placas de sander.
  • Rellenos faciales en mentones retraídos.
  • Ortodoncia con elásticos, que se encarguen de aplicar la fuerza para desplazar y corregir la mandíbula en niños y adolescentes.

 

Como adulto, es fundamental que sepas que corregir la mandíbula en niños es un proceso que requiere tiempo, paciencia y dedicación, para asegurarnos de que los resultados son los esperados. La buena noticia es que se pueden revertir totalmente este tipo de problemas dentales, mejorando la calidad de vida del pequeño. La clave está en un diagnóstico preciso, una planificación adecuada y personalizada, la colaboración interdisciplinar de distintos profesionales y un seguimiento después del tratamiento. En Beydent podemos proporcionarte la ayuda que tu pequeño necesita.